El nuevo MacBook Pro con pantalla táctil de Apple no ha logrado convencer al autor de este artículo de opinión, pese al atractivo de su pantalla OLED. El modelo, al que Apple llama «PROLED XDR display», se presenta como una forma de ofrecer a los profesionales «una manera completamente nueva de interactuar con su contenido».

La crítica se centra en la ergonomía de utilizar un portátil con pantalla táctil durante periodos prolongados. Apple destaca la posibilidad de dibujar directamente sobre la pantalla y tocar instrumentos de software en ella, pero el autor sostiene que mantener los brazos extendidos hacia un portátil resultaría incómodo rápidamente. Desde esta perspectiva, los gestos táctiles son innecesarios o solo adecuados para interacciones breves.

Ese uso limitado plantea dudas sobre el valor del equipo, especialmente porque, según se informa, el modelo con pantalla táctil cuesta $400 más que el MacBook Pro normal. El artículo señala un precio inicial de $2,899 y una configuración máxima con un precio de $14,549, al tiempo que sostiene que el panel OLED por sí solo ofrece una justificación más convincente para el sobreprecio.

El editorial también cuestiona la forma en que Apple explica esta característica. John Ternus, el nuevo CEO de Apple, declaró a WIRED que la empresa llegó a un punto en el que añadir funciones táctiles no haría que el MacBook Pro fuera más pesado o grueso, al mismo tiempo que presentaba su pantalla OLED. El autor interpreta ese razonamiento como una prueba de que la pantalla táctil se añadió porque podía incorporarse sin comprometer el producto, y no porque transformara la experiencia de usar el portátil.

Las primeras impresiones de otras personas han sido más positivas. El artículo reconoce que algunos usuarios han descrito inicialmente el MacBook Pro con pantalla táctil como natural y agradable de utilizar. Sin embargo, sostiene que una primera impresión cómoda no resuelve la preocupación a largo plazo sobre la fatiga de los brazos, y recuerda las críticas anteriores de Steve Jobs a los portátiles con pantalla táctil y el esfuerzo provocado por mantener un brazo extendido.

El autor concluye que la implementación de Apple parece una incorporación poco inspirada en lugar de una innovación definitoria. Aunque considera que la pantalla OLED merece la pena, presenta la pantalla táctil como una función que muchos usuarios podrían ignorar y que no ofrece una razón suficientemente convincente para elegir este MacBook Pro.

Fuentes: TechRadar.