La ministra de Policía del Reino Unido, Sarah Jones, afirma que el Gobierno introducirá normas legales para regular el reconocimiento facial en directo (LFR, por sus siglas en inglés), que establecerán principios y límites sobre cómo puede utilizar la policía esta tecnología. El LFR escanea rostros en tiempo real y los compara con bases de datos policiales, que incluyen personas desaparecidas y buscadas.
El anuncio se produce después de una consulta pública que concluyó a principios de este año. Jones dijo a la BBC que, en general, la gente apoya el uso del sistema para combatir la delincuencia, pero quiere mayores garantías de privacidad y seguridad. Dijo que debería utilizarse de forma proporcionada y basándose en información de inteligencia, y contar con supervisión. Como ejemplo, señaló que una multa de aparcamiento pendiente no debería ser motivo para utilizar el reconocimiento facial.
La Policía Metropolitana afirma que las cámaras de LFR han contribuido a más de 3.000 detenciones en los últimos dos años. El sistema suele funcionar desde furgonetas móviles, mientras que los planes incluyen instalar cámaras fijas en algunas zonas del West End y Soho de Londres.
La policía afirma que una persona verifica cada posible coincidencia y que los datos se eliminan de inmediato cuando el sistema no encuentra ninguna. Se aconseja a los agentes que anuncien en internet los despliegues de LFR, salvo cuando exista una amenaza crítica.
Los defensores de la privacidad se han opuesto a la expansión de esta tecnología. Big Brother Watch ha calificado el uso de cámaras fijas de alarmante escalada y sostiene que el sistema escanea a grandes cantidades de personas que no son sospechosas de haber cometido delito alguno. Jasleen Chaggar, responsable sénior de asuntos jurídicos y políticas del grupo, describió el LFR como indiscriminado y dijo que el Gobierno había tardado más de seis meses en responder a las objeciones del público, mientras su uso se extendía a centros de transporte y tiendas.
Fuentes: TechRadar.